Matrimonio y divorcio. Mt 5:27-32

“Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio. Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio”

Mateo 5:27-32

El Señor sigue enseñando la esencia de la ley, de los principios de santidad y no de reglas frías y legalistas. En estos pasajes se tocarán dos temas en específico: La pureza dentro del matrimonio (27-30) y el otro tema es el divorcio (31-32).

Matrimonio. 27-30

Si en una reunión de matrimonios de una iglesia cristiana regular, por poner un ejemplo La Iglesia El Lugar, hiciéramos una encuesta, una privada, a todos los matrimonios y preguntáramos, “¿Cuántas personas han sido sexualmente infieles a sus cónyuges?”. Probablemente el número sería bastante bajo, quizá nulo.

Si hiciéramos la pregunta al grupos de jóvenes de la misma iglesia, ¿Cuántos han caído en practicas sexuales previas al matrimonio?. Probablemente la respuesta afirmativa sería bastante baja.

Esto ‘pareciera’ ser bueno, porque ninguno o casi ninguno a sido infiel a su esposa o esposa, y los jóvenes se han mantenido sin caer en pecado sexual. Pero, qué pasaría si hiciéramos una pregunta diferente, una un poco más profunda. ¿Listos?. En la misma reunión de matrimonios, en el mismo grupo de jóvenes, la segunda pregunta es: ¿Cuántos han codiciado una mujer (u hombre) en su corazón?. ¿Cuántos han tenido pensamientos impuros con otras personas que no sea su esposa o esposo?. Creo que todos deberíamos bajar la cabeza y contestar con pena “Yo, yo he tenido ese tipo de pensamientos”.

Los pensamientos de infidelidad son tan pecaminosos, destructivos y nocivos como el mismo acto de infidelidad por una algunas razones importantes:

  1. ¿Cuánta distancia hay entre pensar y hacer?. La respuesta es: No hay mucho, es fácil de una a otra. Cada uno de mis pensamientos es un acto potencial. También detrás de cada pensamiento hay razones por las cuales se piensa en eso. El esposo no está conforme con su esposa y viceversa, por la razones, o excusas que sean. 
  2. Delante del Señor, el hecho de pensar en hacer algo indebido, específicamente en el área sexual, da pie a pecados y acciones que mi carne y Satanás usarán en mi contra. Pensamientos, ideas, inconformidades, deslealtades, inmoralidad, infidelidad. 
  3. El pecado sexual afecta directamente mi cuerpo, es el pecado contra mi mismo que afecta a todos a mi alrededor. 
  4. Es un pecado que se puede cometer con la mente. No puedo pecar de robo con la mente, cundo pienso en robar es una tentación, pecaré cuando lo haga y el instrumento que usaré para robar serán mis manos. Igual es con la mentira o la murmuración. A nivel de sexualidad hay instrumentos de mi cuerpo que puedo mal utilizar para pecar como mis manos, mis ojos y por supuesto mi mente.

divorcio

Cuando nos referimos a pensamientos de infidelidad, no sólo estamos hablando de sexualidad, de adulterio, de la carne. Yo puedo tener pensamientos de infidelidad que no incluyan relaciones sexuales. Hacer comparaciones entre mi esposa(o) con la del otro, la forma como se viste, como actúa o como es. Ver, comparar y desear como el esposo de la otra le trata, le cuida o actúa con ella. Obviamente, no me refiero a que debamos contentarnos con un estado de mediocridad matrimonial – ¡Ah, es que así es ella, es que así es él! Cuando estamos hablando no de personalidad sino de acciones hacia el matrimonio. Las mujeres por su forma de creación son propensas a la infidelidad emocional, los hombres a la física. Ambos, tantos hombres como mujeres, pueden caer en cual forma de adulterio, sea físico o intelectual. Los dos dañan. Los dos destruyen. Los dos son pecado.

Debemos tener extremadamente claro que el matrimonio no es un asunto de ‘contrato’, que si ella cumple su parte, entonces yo voy a empezar a cumplir con la mía. El matrimonio es un asunto de ‘pacto’, de un pacto con compromiso unilateral, no importa si mi esposa cumple o no, mi pacto es con Dios de ser el esposo que él quiera que yo sea, porque amo al Señor y amo a mi esposa, así que si ella no es el ideal, no es la perfecta, de hecho no está viviendo como una ‘buena’ esposa (Eso se debe definir muy bien porque tiende a malinterpretarse, mas en nuestro contexto latino y machista) aún así yo voy a luchar cada día por cumplir con todo lo que implica ser un esposo en el Señor. Malaquías 2 explica el concepto del matrimonio de pacto, específicamente en el versículo 14:

“Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto.”

Por supuesto que cuando nos casamos, hacemos votos y promesas a nuestras esposas, y algunas veces nuestras promesas parecen más sacadas de un cuento de hadas y princesas que de principios reales y de pacto, pero tenemos que entender que cuando nos casamos, estamos siendo parte de concepto instituido por el mismo Dios en las Escrituras, no es humanos (Génesis 2:23ss) y que no es posible desarrollarlo bajo nuestro punto de vista, en la forma que a mi me gusta o como lo aprendí de mis padres. El matrimonio, por ser una creación divina, se debe desarrollar bajo los principios de su fundador, este es Dios, y sus principios de desarrollo son de pacto y no de contrato.

No importa como actúe mi esposa, mi pacto es con Dios y voy a actuar de acuerdo a mi compromiso con él. Esto también implica que si alguno de los dos no está haciendo las cosas bien, el otro que lo nota, como pareja, como hermano en el Señor, como esposo(a) tiene todo el deber de ser el instrumento usado por el Señor para conversar, orar y trabajar juntos para que ambos cambien prácticas incorrectas y dañinas.

Hace algunos años con mi esposa establecimos en nuestro matrimonio varios principios, uno de ellos, que para mí está entre los más importantes es este: “Te amo con amor incondicional”. La escritura dice que debo amar a mi prójimo como a mi mismo, ¿Quién es mi prójimo más cercano? Por supuesto que es mi esposa, así que es la primera que debo amar con toda santidad, con todo sacrificio y sin condición alguna. Amo a pesar de lo que sea y mi actuar es conforme a eso.

Se infiel, ser adúltero no se limita a tener relaciones sexuales con otra mujer que no sea mi esposa, implica pensamientos y sentimientos hacia otra mujer basados en sus atributos físicos, emocionales, intelectuales e incluso espirituales. Una estadística dice que muchos pastores y líderes caen en adulterio porque las mujeres con quienes sucedió, lo que inicio la atracción de la mujer hacia el hombre fue la devoción y amor que tenían al Señor, los miraban como lo que sus esposos no eran y eso creó interés. Puedo admirar a una persona por sus cualidades, pero nunca la debo comparar con mi esposa o desear que mi esposa sea como ella. Si hay algo que mi esposa o esposo está haciendo que afecta mi vida, es claro que el pacto que estoy viviendo me impulsa a que con todo el amor que le tengo, tomar tiempo para conversar, orar y solucionar lo que sucede. ¡Actuemos y no comparemos!.

Los versículos 29 y 30 nos animan a, si es necesario, tomar medidas extremas. Estas medidas extremas no son literales de cortar brazos o sacar ojos, habríamos muchos mutilados y tuertos, sino a tomar todas las medidas necesarias, útiles y si es necesario extremas. Al tomar estas medidas de santidad, estaremos cuidando nuestra vida, nuestras esposa y nuestros matrimonios. En cada caso cambian, varían de un matrimonio a otro, pero es necesario de establecerlas. En nuestro matrimonio una fundamental es que no estamos en algún lugar, casa, oficina, solos con una persona del sexo opuesto, es una medida de protección. Tampoco aconsejamos a personas del sexo opuesto. En mi caso como hombre y en mi ministerio en ciertos momentos me ha tocado aconsejar a mujeres, así que por regla o está presente mi esposa o no se tocan temas personales, sino estrictamente de ministerio y lo conversamos a vista de todas las personas en donde estemos. ¿Extremo?. Tal vez para alguien sea extremo, legalista o ridículo, quizás nos tachen de algunas de estas cosas, pero poniendo estos límites no nos tacharán de inmorales. Vale la pena la inversión.

El pastor James McDonald, publicó un corto artículo sobre el tema la caída de líderes en adulterio o inmoralidad, lo tituló “Cercas Morales”, lo que limita y cuida su vida. A continuación las cito:

  1. Nunca, bajo ninguna circunstancia, iré en el carro solo con una mujer que no sea mi esposa o hijas. 
  2. Nunca aconsejaré a una mujer en lugar cerrado y nunca lo haré más de una vez.
  3. Nunca me quedaré solo en un hotel, ni una sola noche. 
  4. Hablaré constante en público sobre lo que amo a mi esposa, cuando ella esté y cuando no lo esté. 
  5. Complementaré mi carácter con mi conducta, más que hablar es hacer.

Quizá nos parezcan bien o no, quizá algunas como la del hotel puedan ser complicadas para personas que viajan mucho, pero no es igual en cada caso. Estas son las cercas puestas por el mismo, cercas de precaución. ¿Cuáles debería ser las suyas?. Yo tengo claras las mías, deben ser puestas y vividas porque tengo un pacto de amor con el Señor y con mi esposa.

Divorcio. 31-32

Los versos 31-32 hablan sobre el divorcio. Algunas aclaraciones importantes:

  1. El divorcio delante de Dios, no es una opción disponible. De hecho, la palabra divorcio no debería existir en el matrimonio de pacto. No es una opción, el Señor no lo quiere. Recordemos que el divorcio es dado por la dureza del corazón del pueblo de Israel, pero no es lo que Dios quiere. 
  2. Así como el divorcio no es una opción, la poligamia tampoco es una opción. He oído y leído a algunos diciendo que en el AT se permitía, porque Abraham, David y otros personas claves tuvieron diversas esposas y/o las dejaron. Nunca fue la voluntad de Dios esto, sino que se conformaron al mundo y su cultura. Hombres de Dios como Isaac, Josué y Caleb se mantuvieron en matrimonio con una sola mujer. 
  3. La única razón que se ‘considera’ para proceder con divorcio es por infidelidad de una de las partes.

Cuando hablamos de divorcio, debemos mirar en la escritura todos los pasajes que mencionan el tema y formar un criterio integral de lo que el Señor establece. Pasajes como Mateo 5, Mateo 19, 1 Corintios 7 son necesarios de estudiar.

Algo que es muy importante en este tema del divorcio, es que no podemos definir cada caso con una misma respuesta. Cada situación es muy diferente, cada matrimonio es un mundo y cuando una desgracia como esta sucede, se deben conocer muy bien los detalles y condiciones con que se está trabajando, por eso es de mucho cuidado quien aconseja o media por este matrimonio.

En conclusión, entre más tiempo dediquemos a desarrollar un matrimonio de pacto con el Señor y mi esposa, menos tiempo necesitaremos para pensar en catástrofes como el divorcio. Vivimos en una cultura desechable, de la salida fácil, de lo rápido. Es mucho más fácil el divorcio que la solución de conflictos matrimoniales, pero también es lo que más daño trae a la vida de todos los involucrados, daños en todos los sentidos, empezando por el espiritual y terminando hasta lo económico. Vale la pena vivir para desarrollar un matrimonio que perdure, uno donde envejezcamos juntos, donde terminemos más enamorados que cuando comenzamos. Esto no es fácil ni rápido, es un proceso de sacrificio, de amor, de compromiso y de guardar un pacto divino. Es un proceso de caer, levantarse y corregir, un proceso de perdonar y ser perdonado, de cambiar y ayudar al otro a cambiar. Es un proceso de caminar de la mano desde el altar hasta la tumba, y cuando las cosas se pongan difíciles, de agarrarnos aún más fuerte de la mano. Vale la pena, porque es lo que el Señor quiere y es la vida más feliz que podemos vivir.

manosabuelas
“Del altar a la tumba”

Le animo fuertemente, con todo mi corazón a que establezca en su matrimonio algunos principios de santidad y cercas morales que le ayuden a crecer como matrimonio para vivir bajo un matrimonio de pacto y no de contrato. Invite a su esposa a cenar, salgan en una cita, sin hijos, solos, a un lugar que les guste, hablen, conversen, establezcan principios de santidad más allá de una regla fría. Los dos se necesitan para crecer, cambiar y mejorar.

P.D.: Adjunto documento en PDF con un estudio llamado “Terminando fuerte: La emboscada del adulterio”. Leer Artículo

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2 respuestas a “Matrimonio y divorcio. Mt 5:27-32

  1. Hermosa y muy acertada enseñanza….Sus estudios siempre son de muchísima bendición para mi vida y mi matrimonio…. Seguiré orando x ustedes y nunca me cansaré de darle gracias al Señor x sus vidas al ser usados x Dios para el consejo oportuno y basado en su palabra….. El Señor inició hace ya algunos años la restauración de nuestro matrimonio con su valiosa consejería…… Los amamos Alo,saludos a Vivi y a las chicas.

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